El Barcelona afronta un golpe severo antes de sus próximos compromisos. La confirmación de la baja de Frenkie de Jong obliga al cuerpo técnico azulgrana a reajustar sus planes deportivos.
Las pruebas médicas detectaron una rotura del ligamento lateral interno de la rodilla derecha, aunque por ahora la lesión no requiere cirugía. El diagnóstico plantea problemas para Hansi Flick y condiciona la temporada del FC Barcelona, mientras el centrocampista neerlandés inicia un tratamiento conservador pendiente de su evolución clínica inmediata.
El parte médico confirma una baja de larga duración
Las pruebas realizadas en Barcelona despejaron las dudas sobre el alcance de la lesión sufrida por Frenkie de Jong. El FC Barcelona confirmó una ruptura del ligamento interno en la rodilla derecha lesionada del internacional neerlandés mediante un comunicado médico oficial, y precisó que el futbolista quedará bajo supervisión durante las próximas semanas antes de iniciar el tratamiento acordado.
La ausencia obliga a Hansi Flick a reajustar su centro del campo durante parte de la primera vuelta, al perder a una pieza de peso en la circulación del balón. La evolución de la articulación marcará los plazos, aunque el regreso previsto en noviembre dependerá de la respuesta al tratamiento. Hasta entonces, el cuerpo técnico seguirá su recuperación sin forzar etapas.
De Jong relata su dolor y se centra en la recuperación
De Jong empleó sus redes sociales para explicar cómo vivió la lesión sufrida mientras disputaba la Copa del Mundo. En el mensaje del centrocampista neerlandés, relató que las primeras evaluaciones describieron un problema menor y descartaron que continuar jugando agravara el daño. Aun con el dolor durante el Mundial, optó por ayudar a Países Bajos, como ya había hecho con su club y su país.
Durante sus vacaciones regresó a Barcelona para someterse a nuevas pruebas, cuyo resultado reveló una lesión más seria que la diagnosticada al principio. El futbolista afrontará por ahora una recuperación sin cirugía y permanecerá bajo vigilancia médica. Su prioridad pasa por cumplir el tratamiento, observar la evolución de la rodilla y regresar a la competición sin comprometer su estado físico.