La vuelta de Neymar a Santos prometía fútbol, ruido mediático y una carga emocional conocida, pero una escena durante la práctica cambió el tono del día de golpe.
La información difundida por medios brasileños apunta a un regate de Robinho Jr. como chispa de una reacción que desbordó los límites de una sesión normal. Dentro del centro de entrenamiento, el episodio fue leído como un altercado en Santos con eco inmediato en el vestuario brasileño, justo cuando el crack necesita serenidad. Silencio.
El regate de Robinho Jr. que encendió la tensión en la práctica
La escena se produjo en el CT Rei Pelé, donde Santos preparaba su próximo compromiso con un clima que parecía controlado. Durante la sesión colectiva, Robinho Jr., hijo de Robinho y una de las caras jóvenes del plantel, encaró a Neymar y lo dejó atrás con un drible humillante que cambió el tono del entrenamiento.
Varios presentes, según Globo Esporte, vieron cómo el gesto técnico derivó en una respuesta física inesperada. La reacción de Neymar habría incluido una bofetada y una zancadilla al joven atacante, una secuencia que dejó mudos a los testigos del incidente y abrió una grieta interna en Santos.
Disculpas en el vestuario y más presión para Neymar antes de volver a jugar
El golpe no quedó limitado al césped, porque el malestar llegó al vestuario y a la directiva. De acuerdo con la misma fuente, el entorno de Robinho Jr. reclamó una reparación interna, y Neymar terminó ofreciendo disculpas formales ante sus compañeros, un gesto pensado para frenar un conflicto que dañaba la convivencia del grupo.
Para Neymar, el episodio suma ruido a una etapa ya marcada por molestias físicas y apenas 11 apariciones con Santos desde enero. Su regreso a la competición estaba previsto ante Recoleta, en Paraguay, por la Copa Sudamericana, mientras su mirada deportiva sigue puesta en llegar con opciones al Mundial 2026.