El Sevilla salió del Santiago Bernabéu goleado, pero el resultado no acalló su malestar con el arbitraje. Tras la derrota en el Bernabéu por 4-1, la protesta eclipsó al marcador.
Las miradas volvieron a la primera mitad, cuando el encuentro todavía estaba abierto. En la reacción del club andaluz, pesan dos acciones: un presunto codazo de Arda Güler a Peque sin sanción y una posible falta previa al segundo gol madridista. Ni el pitido final cerró la discusión: para el Sevilla, aquellas decisiones siguen sin una explicación convincente.
Las dos jugadas que encendieron la protesta sevillista
En el Santiago Bernabéu, el Sevilla FC perdió 4-1 ante el Real Madrid y cuestionó dos decisiones arbitrales. Con 0-0, reclamó una sanción por el codazo a Peque de Arda Güler, que marcó minutos después. El club denunció una falta sobre Robbie Ure previa al segundo gol, no señalada por Mateo Busquets Ferrer.
«Un codazo y se acabó»Sevilla FC, crónica oficial
El defensa sevillista lamentó que protestar una decisión pudiera costarle una sanción. Las críticas de Juan Iglesias apuntaron al colegiado; Luis García Plaza cuestionó la actuación del VAR y acusó a los grandes clubes de presionar a los árbitros. El entrenador insinuó que se quiso impedir que el Real Madrid llegara al Clásico a 9 puntos del FC Barcelona. Esa sospecha de favoritismo es una acusación suya, no un hecho probado.