El 3-0 ante Argentina dejó a Argelia con el orgullo herido. En medio de la derrota argelina, una foto privada empezó a circular y cambió el tono de la noche.
Ramdane aparecía sonriente junto a Lionel Messi, el rival que acababa de golpear el sueño verde en el Mundial. El recuerdo podía parecer humano, casi íntimo, pero llegó torcido, frente al malestar de los hinchas, que leyeron la escena como una rendición sin sangre.
Una imagen a destiempo después del 3-0
El 3-0 ante Argentina dejó a Argelia con una sensación amarga, y el clima empeoró al circular el selfie de uno de sus jugadores con Lionel Messi. Tomada tras el pitido final, la foto de pospartido fue leída por parte de la afición como un gesto fuera de tono.
La escena no habría pesado igual con otro marcador. Después de los tres tantos, ese triplete argentino quedó asociado a una frustración deportiva visible en comentarios y debates, donde algunos pidieron más reserva ante una derrota tan dura.
Ramdane, entre la bronca de los hinchas y un recuerdo difícil de juzgar
Ramdane quedó en el centro de la conversación pese a no ser protagonista del partido. Identificado como Abdelatif Ramdane, guardameta del MCA y cuarto arquero del grupo argelino, vio cómo una imagen privada se convirtió en asunto nacional.
La bronca nació porque Messi simbolizaba la herida de la noche. Aun así, reducirlo todo a las críticas en redes borra un matiz humano. Para un futbolista sin minutos, aquel selfie podía ser un recuerdo personal, no una falta de respeto.