Julián Álvarez vuelve a agitar la agenda europea. En París miran de cerca el mercado de fichajes, mientras el Atlético intenta cerrar cualquier rendija abierta.
El movimiento gana peso porque Luis Enrique ya habría contactado con el futbolista, una señal que en los despachos no pasa inadvertida. Arsenal y Barcelona observan la situación, con Arteta y Flick pendientes del margen real para tentar al delantero argentino. La operación, aun así, tropieza con la postura firme del Metropolitano y una valoración cercana a 150 millones de euros. El interés del Barça no basta.
El PSG entra en la pelea mientras el Atlético se planta
El PSG se ha sumado al pulso por Julián Álvarez, atraído por un perfil que encaja en el ataque de Luis Enrique. En Madrid, la carpeta no se abre con facilidad : el Atlético sostiene una postura rojiblanca firme y no quiere ver al campeón del mundo vestido de azulgrana.
- París observa una vía si el jugador acepta escuchar.
- El Atlético marca un precio alto y controla los tiempos.
- El Barça queda por debajo con 100 millones de euros.
La distancia económica pesa tanto como la rivalidad. El Barça habría colocado sobre la mesa 100 millones de euros, muy lejos de los 150 millones que pediría el Atlético, una cifra cercana a una cláusula millonaria. Por eso, ante la oferta azulgrana, el movimiento parisino nace como una operación complicada.
Luis Enrique, Arteta y Flick ya tantean a Álvarez
Álvarez mantiene el foco en el Atlético, aunque su nombre ya circula en despachos de primer nivel. Según la información difundida, el delantero habría sostenido conversaciones privadas con Luis Enrique, Mikel Arteta y Hansi Flick, tres técnicos que miran al mercado con necesidades ofensivas distintas.
Simeone también ha dado peso al asunto al reconocer que varios clubes siguen a su jugador, sin esconder el ruido que generan esos contactos. Su mensaje fue breve, pero claro : el argentino pertenece al Atlético y cualquier interesado deberá convencer al club antes de pensar en el futbolista.