El PSG abandonó la puja por Yan Diomandé cuando la operación alcanzó cifras desorbitadas. Con esta retirada, París endurece su política de fichajes y rechaza convertir cada objetivo cotizado en un pulso sin límites.
La irrupción del Real Madrid situó las exigencias por encima de 130 millones de euros y llevó al club francés a cortar las conversaciones. Ni el acuerdo del jugador alteró una postura ligada al equilibrio financiero. Ahora deberá demostrar que no fue una simple excusa.
París se retira ante una operación superior a los 130 millones de euros
Según L’Équipe, el PSG llevaba ventaja en la carrera por Yan Diomandé hasta la irrupción del conjunto blanco. La puja del Real Madrid disparó la indemnización, las exigencias económicas y las comisiones de intermediarios, dejando el coste total por encima de los 130 millones de euros previstos por París.
El jugador ya había dado su aprobación al proyecto parisino, pero la entidad abandonó la negociación. Rebasar su límite salarial habría contradicho el criterio fijado por la dirección deportiva. París rechazó así una escalada capaz de tensionar sus cuentas, incluso tratándose de un objetivo prioritario, y quiso romper con decisiones más impulsivas del pasado.
La nueva política financiera queda bajo examen tras los últimos fichajes
París presenta ahora a Khvicha Kvaratskhelia como referencia de su nuevo rumbo financiero. Su llegada, por unos 70 millones de euros tras rendir al máximo nivel, respalda la gestión racional defendida internamente. Abonar casi el doble por Diomandé, con 19 años y todavía en la segunda división española un año antes, entrañaba riesgo.
La coherencia de ese discurso se medirá durante los próximos mercados. Las inversiones recientes en Randal Kolo Muani, Manuel Ugarte e Illia Zabarnyi recuerdan que el PSG pagó cifras elevadas por perfiles sin garantías plenas. Por ello, la credibilidad del club dependerá de mantener esta línea cuando surja un objetivo codiciado y toque competir con una potencia europea.