El futuro de Vinicius Júnior en el Bernabéu se juega lejos del césped, donde su enorme proyección comercial ha abierto una discusión delicada. La renovación de Vinicius exige fórmulas capaces de reflejar su nueva dimensión.
El delantero brasileño no parte de una posición débil. Mantiene un contrato hasta 2027, mientras el precedente de Kylian Mbappé respalda su aspiración de retener una porción mayor de los ingresos generados por su imagen. La negociación con el Real Madrid debe encajar salario, prima de renovación y derechos comerciales sin romper la escala interna del vestuario. Ahí surge el verdadero choque.
Vinicius reclama un trato acorde con su peso comercial
Vinicius quiere prolongar su etapa en el Real Madrid, con el que mantiene contrato hasta 2027, pero aspira a mejorar las condiciones ligadas a su imagen. Según AS, el reparto de derechos de imagen domina la negociación : Kylian Mbappé conserva casi todos los suyos gracias a la concesión que facilitó su llegada.
La dimensión publicitaria del extremo respalda su postura ante el club. Sus acuerdos con marcas internacionales como Nike, Apple, Pepsi, Visa, Prada y PlayStation alimentan ingresos publicitarios y acreditan el valor comercial del brasileño, decidido a conservar una porción mayor de los beneficios vinculados a su figura.
El Real Madrid debe equilibrar salario, prima y derechos de imagen
Las conversaciones han acortado la distancia entre ambas posiciones. La demanda salarial del atacante bajó desde cerca de 30 millones de euros netos por temporada planteados inicialmente hasta unos 20 millones. Su contrato garantiza una media anual de 15 millones, con progresión hasta unos 18 millones al término del vínculo, más distintos incentivos individuales previstos.
El cierre del acuerdo depende de cómo distribuya el club el coste. El Real Madrid debe armonizar sueldo, prima de renovación y condiciones comerciales ante el precedente contractual de Mbappé, que dificulta negar a Vinicius un trato parecido sin provocar tensiones internas. En enero del último año de contrato, el brasileño podrá negociar libremente con otros equipos.