La goleada azulgrana ante el Elche alivió el marcador, pero no borró el ruido de fondo. El futuro de Alejandro Balde proyecta una sombra incómoda sobre la calma deportiva.
La ausencia del lateral en la convocatoria, unida a las críticas públicas de Hansi Flick, ha reforzado la impresión de distanciamiento, con varios clubes pendientes. Esa incertidumbre despierta la preocupación de Lamine Yamal, cercano al defensa, y amenaza con trasladar el malestar al vestuario del Barça. La fractura ya asoma.
La situación de Balde abre una nueva tensión entre Yamal y el club
El domingo, las cámaras mostraron a Lamine Yamal visiblemente serio durante la victoria del Barcelona por 5-0 en Elche. Según medios españoles, su reacción guardaría relación con el malestar del lateral Alejandro Balde, de 22 años, apartado de la convocatoria después de recibir críticas públicas de su entrenador por su rendimiento reciente.
El asunto ha agitado durante estos días el vestuario azulgrana. La decisión de Hansi Flick, que exige más a Balde para recuperar el puesto, acentúa la tensión interna. Balde quería continuar, pero se siente traicionado ante una posible salida del club con una oferta adecuada. Manchester United, Aston Villa y Benfica figuran interesados; Yamal cuestiona el trato a su amigo.