José Mourinho desmintió que hubiera exigido nombres concretos al asumir el banquillo blanco. Prefirió examinar la plantilla junto a la directiva antes de avalar el fichaje de Yan Diomandé, surgido sin petición expresa.
El técnico portugués sostiene que la oportunidad apareció después de reforzar otras posiciones, mientras pesó más el perfil del extremo que el precio de la operación. Su versión altera la lectura del mercado del Real Madrid y otorga otro alcance a la confesión de Mourinho: Diomandé costó hasta 140 millones, pero jamás encabezó realmente su lista. No lo había pedido en absoluto.
Mourinho aclara cómo se gestó una operación de 140 millones
Mourinho aclaró en El Chiringuito que nunca pidió inicialmente a Yan Diomandé. Su llegada surgió como una oportunidad inesperada de mercado ante el interés de Liverpool y PSG. El extremo marfileño, de 19 años, podía actuar en ambas bandas; ese perfil ofensivo versátil convenció al técnico y abrió una operación que terminó suponiendo una inversión de 140 millones de euros, con bonus incluidos.
«No quiero analizar si son 120, 80, 40 o 20 millones de euros. Analizo el perfil del jugador, lo que puede aportar a mi equipo y, en ese sentido, dije : “Sí, lo quiero”. Que sean 120 u 80 millones ya no me corresponde».
José Mourinho
Una plantilla reforzada según las necesidades defensivas
Al asumir el banquillo del Real Madrid, Mourinho optó por estudiar la plantilla antes de proponer nombres. De esa coordinación deportiva conjunta con la dirección salieron los refuerzos defensivos prioritarios, orientados a corregir las carencias que el entrenador había detectado.
Denzel Dumfries e Ibrahima Konaté fueron las primeras incorporaciones del verano en Madrid. Mourinho admitió que no eran fichajes «que hacen soñar a la gente», pero los juzgó adecuados para endurecer la zaga. Marc Cucurella y Bernardo Silva llegaron después, antes de que apareciera la opción de Diomandé, ajena a la idea inicial del técnico.