Diez victorias seguidas y 51 goles dibujaban a un Barça sin fisuras. Pero la semana negra azulgrana quebró esa confianza: ¿qué quedaba de su fútbol cuando el rival cerraba los espacios?
Las goleadas dejaron de bastar cuando hubo que resistir. La caída ante el PSG mostró una defensa expuesta cuando el ataque perdía su precisión, y el revés frente al Real Madrid convirtió la duda en un problema mayor. Si usted miraba los goles, no veía las grietas que dejaba cada pérdida de balón.
Del vendaval goleador a dos derrotas que pesan
Los primeros partidos dejaron la imagen de un Barça arrollador. Se habló de una racha de victorias de diez encuentros y de una producción goleadora de 51 tantos, cifras que no pueden darse por verificadas. Lo comprobable es la derrota ante el PSG el 1 de octubre de 2025 y la caída por 2-1 frente al Real Madrid el 26 de octubre: pasaron 25 días, no siete. Esos partidos de máxima exigencia avivaron las críticas de Edgar Groleau en RMC. Su decepción es una opinión sobre el equipo, no un hecho probado.
Salgo con la impresión de que, de alguna manera, me han engañado un poco, me han hecho sentir defraudado.
Edgar Groleau, en After Foot de RMC (traducción del francés)
El talento no alcanza cuando el rival ajusta
Raphinha y Lamine Yamal pueden cambiar un partido, pero su talento no neutraliza cualquier plan contrario. Daniel Riolo cuestionó en RMC la sobrevaloración del juego vistoso cuando las goleadas se convierten en promesas de dominio ante todos los rivales. Según su lectura, los ajustes tácticos rivales cierran espacios y obligan al Barça de Hansi Flick a buscar otras vías de ataque. El PSG y el Real Madrid expusieron esa dificultad: una jugada brillante no garantiza el control del encuentro.
Cuando ganan, es bonito, hay grandes gestos y grandes goles. Siempre existe una tendencia a sobrevalorarlos. Se olvida que en el fútbol hay una dimensión táctica y entrenadores capaces de impedir que estos equipos practiquen su juego.
Daniel Riolo, en After Foot de RMC (traducción del francés)
¿Qué revela el bajón de Lamine Yamal?
El extremo perdió presencia en ambos encuentros. Ante Nuno Mendes, primero, y Álvaro Carreras, después, el rendimiento de Lamine Yamal se resintió cuando recibió cerca de la banda. El marcaje individual y las coberturas redujeron sus opciones, pero culparlo de ambas derrotas ocultaría los problemas del equipo para hacerle llegar el balón con ventaja.
La tabla permite medir el golpe sin exagerarlo. Tras el 2-1 del 26 de octubre de 2025, la clasificación en Liga y Champions situaba al Barça segundo en el campeonato español, con 22 puntos, a cinco del Real Madrid. En la fase de liga europea era noveno, con seis puntos, fuera de los ocho primeros puestos que daban acceso directo a octavos.