Ethan Mbappé convirtió un inicio brillante en un desenlace desolador frente al Betis. Su primera gran noche de Champions se quebró cuando el Lille más necesitaba serenidad y cabeza fría.
La asistencia que abrió el marcador parecía anunciar una actuación memorable. Pero la derrota del Lille por 2-3 quedó marcada por la expulsión de Ethan Mbappé, tras una acción evitable. Davide Ancelotti pidió mayor control emocional al grupo entero, sin convertir al joven en único culpable. La euforia murió. Quedó el golpe.
Ancelotti pide controlar las emociones sin señalar únicamente a Mbappé
Davide Ancelotti rehuyó personalizar la culpa en Ethan Mbappé después de estrenarse como primer entrenador en la Champions. Su lectura convirtió la gestión de la frustración en una tarea cotidiana del vestuario y no en un reproche aislado. Así, la advertencia colectiva puso el acento en la responsabilidad compartida y en el aprendizaje del joven futbolista francés.
«En el fútbol hay mucha frustración. Tenemos que aprender a gestionar las emociones. Ethan pagó hoy, mañana puede ser otro. Es un trabajo diario en los entrenamientos. Por supuesto, aprenderá de esto, porque es un jugador joven».
Davide Ancelotti
Una asistencia, un codazo y una derrota amarga ante el Betis
Ethan Mbappé, de 19 años, abrió la noche con talento y la cerró mediante una reacción impetuosa. En el minuto 12, firmó la asistencia a Ayase Ueda y permitió que el LOSC alcanzara el descanso con 2-1 en la primera jornada de Champions. La remontada del Betis se consumó con un cabezazo de Marc Bartra (49) y un remate cruzado de Troy Parrott (53) para el 2-3.
Natan provocó a Mbappé tras el tercer gol; el francés respondió con un codazo. El VAR confirmó la tarjeta roja directa, reduciendo al Lille a diez. Su suspensión ante el Arsenal, como visitante el 13 de octubre, está confirmada; la UEFA todavía podría ampliarla.