Neymar acaparó las miradas con la camiseta de Santos gracias a una actuación tan decisiva como provocadora. El regreso de Neymar produjo dos goles ante Chapecoense y sacudió la actualidad del fútbol brasileño este sábado.
Su participación en un torneo de póker, mientras el plantel viajaba a Venezuela, había alimentado las dudas sobre su compromiso. El doblete ofreció una respuesta sobre el campo, aunque el gesto de repartir cartas durante la celebración convirtió cada crítica en combustible. Santos había respaldado su día libre y la decisión táctica de preservarlo. Neymar respondió jugando.
Un doblete que impulsó a Santos ante Chapecoense
Neymar reapareció con la camiseta de Santos en la Serie A brasileña y dejó una actuación determinante. En su regreso al campeonato, el delantero de 34 años firmó los dos goles del 2-2 frente a Chapecoense el sábado, después de completar su programa de rehabilitación física con buenas sensaciones.
El primer tanto adelantó a su equipo, pero la ventaja terminó escapándose durante un duelo disputado. Con el doblete de Neymar, Santos encontró precisión y desborde para sostener su producción ofensiva. El brasileño revitalizó el ataque de Santos y aseguró el empate ante Chapecoense, mostrando movilidad tras un Mundial con Brasil marcado por las lesiones.
La celebración del póker como respuesta a las críticas
Las imágenes de Neymar jugando a las cartas en São Paulo provocaron críticas mientras sus compañeros viajaban a Venezuela. Tras marcar, el delantero respondió con un gesto de póker, leído como réplica a quienes cuestionaron su profesionalismo por participar en el torneo BSOP Winter durante el día libre previamente concedido por Santos.
El club negó que el atacante hubiera rechazado viajar para enfrentarse a Universidad Central en la Copa Sudamericana. Según explicó el entrenador, la decisión técnica de Cuca pretendía ahorrarle un desplazamiento desgastante y proteger su recuperación a largo plazo; Neymar había completado los entrenamientos programados. Santos respaldó al brasileño y, sin él sobre el campo, ganó 4-1 aquel partido continental.