Las tres Champions consecutivas fijaron una imagen triunfal de Zinédine Zidane como técnico del Real Madrid. Aun así, la carrera de Zidane comenzó entre dudas, derrotas y presión en la cantera blanca.
En 2014, su apellido no protegió al Castilla de un arranque demoledor. Aquellos inicios como entrenador dejaron cinco derrotas en seis jornadas y expusieron su fragilidad. Antes de asentarse en el banquillo madridista, conoció la crítica y una realidad seca. No ganaba.
Cinco derrotas en seis partidos pusieron a prueba al técnico
Zinédine Zidane asumió el Castilla en junio de 2014, tras una carrera marcada por los títulos. El salto a la Segunda División B, tercera categoría española, resultó mucho más áspero de lo esperado : sus cinco derrotas iniciales llegaron durante las seis primeras jornadas y sembraron dudas sobre su estreno.
Acostumbrado a ganar como futbolista, el francés descubrió un oficio expuesto y poco indulgente. La presión mediática creció con cada tropiezo, pues su apellido convertía cualquier resultado en noticia. Lejos de buscar un atajo, sostuvo el proyecto al frente del filial del Real Madrid y resistió la tormenta.
- Llegada al cargo en junio de 2014.
- Cinco derrotas durante los seis primeros partidos.
- Participación del Castilla en la tercera categoría española.
Del aprendizaje en el Castilla a conquistar Europa
Después de retirarse en 2006, Zidane recorrió un camino antes de dirigir. Pasaron siete años hasta su entrada en un banquillo, seguida por una temporada como asistente de Carlo Ancelotti. Su formación como técnico con la FFF y el CDES de Limoges incluyó un aprendizaje junto a Guardiola en Múnich.
Una visita a Bielsa en Marsella amplió aquella preparación, mientras la recuperación del Castilla afinaba su voz de mando. Nombrado entrenador del primer equipo en enero de 2016, conquistó meses después su primera Copa de Europa y acabó firmando tres Champions League.