Hay noches que encogen el margen y agrandan el talento. En la vuelta en el Metropolitano, Barcelona se presenta con la respiración corta y la mirada fija en el descaro de Yamal.
No alcanza con esperar una inspiración aislada. La desventaja azulgrana obliga a juntar vértigo y precisión, y exige una noche europea decisiva del extremo que ha cambiado partidos grandes sin pedir permiso, con gestos de veterano y piernas de patio. Si el guion se rompe, será por él. O no
El peso del momento cae sobre un chico de 18 años
Yamal llega a esta noche bajo un foco poco habitual incluso para el Barça. En el derbi dejó un rastro difícil de ignorar, con gol y dos asistencias, y convirtió su desparpajo en una referencia de liderazgo ofensivo cuando el equipo más necesitaba una sacudida.
- 18 años y una eliminatoria marcada por el 0-2 de la ida.
- El derbi disparó la expectativa sobre su respuesta en Champions.
- Se espera atrevimiento, pausa y carácter si el partido se cierra.
Ce n’est pas encore fini
Lamine Yamal
El 0-2 de la ida reduce el margen y obliga a decidir bien cada ataque. Frente al Atlético, no bastará con encarar ; habrá que romper el bloque de Simeone y acertar en los últimos metros. Ahí se medirá su personalidad, porque al Barça le hace falta un jugador capaz de pedir la pelota cuando más quema.
