A pocos días del choque, en Argelia se mezclan la ilusión, el recuerdo de viejas gestas y una confianza que roza la provocación. Frente a Argentina, cada palabra empieza a pesar.
Un exinternacional le quitó centralidad a Messi y el eco llegó rápido al otro vestuario. En medio del clima previo al partido, con el debut en Kansas City ya señalado ante la selección campeona vigente, minimizar al rosarino puede convertirse en un grave error de cálculo. Y eso nadie lo corrige después.
Un comentario en Argelia que ya suena en el entorno argentino
El debut del 16 de junio en Kansas City llega cargado de foco por lo que se juega Argentina y por lo que rodea a Argelia. En ese clima, las declaraciones de Lemmouchia en ALG24 dejaron un mensaje previo al debut que abrió un debate accesorio.
La frase “no hace falta un plan anti-Messi” generó ruido mediático en Argelia porque baja el peso de un rival que llega como campeón. A horas del partido, el comentario sonó más desafiante que útil en el entorno argentino.
No, no hace falta un plan anti-Messi.
Khaled Lemmouchia
Messi ya no acelera igual, pero sigue decidiendo partidos
A sus 39 años, que cumplirá pocos días después de ese estreno, Messi dosifica más las carreras largas y elige mejor cuándo intervenir. Ahí aparece su lectura de juego, una manera de mandar sin tocar la pelota veinte veces.
No necesita repetir viejos sprints para dejar una huella. Entre la marca sobre Messi, su jerarquía en partidos grandes y un golpe decisivo en el minuto justo, todavía mueve partidos que parecen cerrados.
A los 39 años, Messi corre menos metros, pero su primer toque aún puede cambiar un partido grande.
Antes de invocar 1982, Argelia debe medir el peso del campeón
En Argelia vuelve cada tanto la memoria del 25 de junio de 1982, cuando derrotó a Alemania Federal en Gijón. Pero ese recuerdo de 1982 no cambia el presente ni reduce el tamaño del rival que tendrá delante en esta Copa del Mundo.
El equipo de Scaloni llega con una base sólida, nombres que se conocen y una exigencia distinta. Argelia, por su parte, mostró un límite en la Copa Africana; por eso, sobreactuar confianza antes del cruce puede salir caro.