El marcador invitaba a una celebración plena. La convincente actuación azulgrana convirtió el estreno de la temporada en una exhibición colectiva de autoridad, aparentemente redonda.
La escena más recordada quedó lejos del resultado. La goleada del FC Barcelona no borró las lágrimas de Lamine Yamal, reflejo de una frustración que alteró una noche concebida para festejar. Mientras el equipo saboreaba cinco goles, el gesto del extremo dejó una pregunta incómoda. Nadie celebró igual aquella noche.
Una noche de goleada marcada por la frustración del joven azulgrana
El Barcelona inauguró la temporada con una contundente victoria por 5-0 frente al Elche. Raphinha y Fermín López, firmante de un doblete, impulsaron la goleada, junto a Karim Adeyemi, que estrenó su cuenta oficial, y Anthony Gordon, autor de dos asistencias. Ni el apoyo de sus compañeros ocultó la actuación sin influencia de Lamine Yamal, incómodo.
Gordon relevó al campeón mundial de 2026 a los 65 minutos, una decisión que desató lágrimas. Aquel cambio ante el Elche trasladó al césped la frustración en el banquillo, mientras el cuerpo técnico trataba de calmarlo. Su malestar persistió y fue relacionado tanto con la situación de Alejandro Baldé como con su rendimiento tras el Mundial. El jueves, ante el Athletic, podrá responder.