Las acusaciones de favoritismo de la FIFA hacia Lionel Messi han reabierto una discusión que trasciende los resultados de Argentina. Para John Obi Mikel, la rivalidad futbolística con Cristiano Ronaldo explica buena parte del ruido.
El excapitán nigeriano descarta que los triunfos y récords del argentino demuestren ayuda institucional. Su postura aviva el debate en redes, donde cada triunfo reactiva sospechas sin pruebas. Un cruce ante Inglaterra en el Mundial de selecciones trasladaría la disputa al tribunal que no admite teorías. El campo.
Mikel vincula las acusaciones con la rivalidad entre Messi y Cristiano Ronaldo
John Obi Mikel rechazó en The Rest Is Football que la FIFA esté allanando el camino de Lionel Messi. Para el excapitán de Nigeria y excentrocampista del Chelsea, las sospechas sobre las decisiones arbitrales responden a una teoría conspirativa alimentada por la rivalidad con Cristiano Ronaldo.
Mikel sostuvo que las acusaciones no se apoyan en hechos deportivos. A su juicio, ciertos aficionados de Cristiano intentan rebajar los méritos de Messi, pese a que el rendimiento argentino ofrece otra lectura : el capitán marca, rompe récords y Argentina cumple sobre el césped, mientras sus rivales no hicieron su trabajo.
Esta es una teoría conspirativa de los aficionados de Cristiano Ronaldo.
John Obi Mikel
Argentina ha hecho su trabajo.
John Obi Mikel
Inglaterra aparece como examen directo para Argentina
El próximo cruce desplaza la discusión desde las sospechas hacia lo que ocurra sobre el césped. Para Messi y la Albiceleste, la semifinal ante Inglaterra brinda una respuesta verificable ante quienes atribuyen su avance a factores externos : competir, imponer su juego y resolver la eliminatoria sin convertir cada fallo arbitral en conspiración.
Desde la mirada de Mikel, superar a los Three Lions acercaría a Argentina a conservar la corona. El encuentro será una prueba deportiva para el capitán y sus compañeros : una victoria respaldaría a los campeones del mundo, mientras una derrota tendría que analizarse por el juego, las decisiones tácticas y la eficacia, no por supuestos favores.