Yan Diomandé aterriza en la capital española con el pulso acelerado y una expectación difícil de esquivar. La llegada al Real Madrid sitúa al atacante marfileño bajo focos reservados para operaciones extraordinarias.
El precio de la operación no rebaja su entusiasmo ni altera el recuerdo de aquella madrugada. Antes del fichaje de 140 millones, José Mourinho lo llamó a las cinco de la mañana y dio por cumplida una promesa al recibirlo. No había dormido.
De una noche sin dormir a la llamada de Mourinho
La noticia dejó a Yan Diomandé en vela: el Real Madrid quería incorporarlo. El atacante marfileño contó a SportyTV que su sueño madridista parecía irreal mientras avanzaban las negociaciones. El club blanco cerró el traspaso desde Leipzig por 140 millones, una suma que recibe sin miedo ni presión ante el desafío de vestir de blanco.
Antes de partir hacia la capital española, Diomandé conversó con Juni y recibió una llamada de madrugada que terminó de convencerlo. José Mourinho se levantó a las cinco de la mañana para hablar en francés, un detalle que hizo sentirse apreciado al futbolista. Ya en Madrid, la promesa de Mourinho cobró sentido cuando recordó que formaría parte de su equipo.
Te había prometido que formarías parte de mi equipo y aquí estás.
José Mourinho
Diomandé se apoya en Mbappé y Vinicius durante sus primeros días
Los primeros entrenamientos permitieron a Diomandé acercarse a varias figuras del Real Madrid. Para su adaptación al vestuario, la presencia de Kylian Mbappé ofrece un apoyo inmediato: ambos hablan francés y conversan con soltura. Esa afinidad lingüística acorta distancias y ayuda al marfileño a familiarizarse con las rutinas blancas.
El vínculo con Vinicius venía de antes de su llegada a Madrid, y Diomandé lo considera su contacto más cercano dentro del grupo. El atacante también resaltó la acogida de sus compañeros, cuyo trato amable suavizó sus jornadas. Entre referentes madridistas, inicia esta etapa ilusionado, atento y dispuesto a aprender.