Julián Álvarez vuelve a ocupar el centro del mercado español. Ni una oferta del FC Barcelona cercana a 120 millones de euros ha suavizado la firme posición rojiblanca.
Desde Madrid no contemplan abrir conversaciones ni asignar un precio de salida. El delantero argentino es una pieza central para Diego Simeone, mientras el Barça aguarda una señal que altere el escenario. Cualquier traspaso de Julián Álvarez dependería de que el futbolista pidiera salir. Hoy, esa posibilidad choca contra un muro.
El Atlético cierra la puerta y se niega a negociar
El FC Barcelona ha elevado su propuesta por Julián Álvarez desde menos de 100 millones de euros hasta una cifra cercana a 120 millones. Según AS, el impulso económico no modifica la postura del Atlético, firme en su rechazo a entablar una negociación con la entidad azulgrana.
Miguel Ángel Gil mantiene clausurada la vía de salida para el delantero argentino. Su criterio coincide con la negativa de Diego Simeone, que ve al argentino como un jugador indispensable para su proyecto. Ni el dinero despeja la operación : vender al Barça fortalecería a un rival directo en la pelea por los títulos.
La voluntad de Julián Álvarez, el último recurso del Barça
Ante el bloqueo, el Barça confía en que Álvarez mueva ficha. La vía azulgrana descansa en el deseo del futbolista y en una reunión con Simeone, donde comunicaría su intención de marcharse y jugar en Barcelona. Hasta entonces, debe regresar a los entrenamientos con normalidad, sin declaraciones públicas ni señales de ruptura.
El entorno del delantero ve margen para desbloquear el traspaso. Sus representantes aseguran que recibió una promesa de salida si llegaba una oferta atractiva, extremo negado por el Atlético. La presión podría cambiar el pulso, pero no fuerza al club rojiblanco a aceptar 120 millones de euros; si sostiene su rechazo, el Barça tendrá que elevar la cifra o esperar.