Uruguay abre una etapa de fuerte carga simbólica y ambición deportiva. El nombramiento de Diego Forlán sitúa a un referente histórico al frente de la selección uruguaya hasta marzo de 2027.
El reto rebasa el banquillo del combinado absoluto y alcanza la formación juvenil. Tras el Mundial 2026, la sucesión de Marcelo Bielsa abre una misión compartida con la sub-20, donde resultados, identidad y renovación deberán convivir bajo una presión inmediata. Sin refugios.
La selección mayor y la sub-20, los dos desafíos de Forlán
Diego Forlán asumirá dos frentes : la Celeste absoluta y el combinado juvenil, una apuesta de la AUF para articular presente y futuro. Su contrato hasta marzo de 2027 concluirá un año antes de la Copa América 2028, cuando deberá haber renovado el equipo tras el ciclo de Marcelo Bielsa.
El exdelantero afrontará una misión paralela con los jóvenes y buscará tender un puente directo hacia la Celeste absoluta. Estará al mando de la selección uruguaya sub-20 durante la Copa América juvenil, programada para enero de 2027. Tercer máximo goleador histórico de Uruguay, Forlán aporta una corta trayectoria en los banquillos, con pasos por Peñarol en 2020 y Atenas en 2021.