Argentina rozó una eliminación que habría golpeado de lleno su orgullo competitivo ante Cabo Verde. En el Mundial 2026, Lisandro Martínez apareció cuando el partido pedía algo más que resistencia.
Venía de meses ásperos, entre lesiones, incertidumbre en Manchester United y la sombra de una retirada que llegó a cruzarle la cabeza. La Albiceleste, campeón vigente, encontró en su defensor una respuesta inesperada, primero con un pase limpio a Messi, luego con un gol en la prórroga. Fue una noche dramática. Sin margen.
Una noche límite ante Cabo Verde
Argentina quedó al borde del golpe ante Cabo Verde y salió con un 3-2 que tuvo aroma de victoria agónica. El equipo sufrió cada tramo del duelo, atrapado en un partido eliminatorio donde Lisandro Martínez terminó ocupando el centro de la escena.
- Intervino en la jugada del primer gol.
- Respondió cuando el equipo perdió control.
- Marcó en la prórroga para cerrar el 3-2.
La noche exigió temple, lectura y piernas frescas. Con tensión máxima en cada pelota dividida, el defensor sostuvo la clasificación argentina desde lugares distintos : primero con pase limpio desde atrás, luego con presencia en el área rival cuando el margen ya era mínimo.
El pase a Messi que cambió el pulso del partido
El primer gol no nació de una acción casual. Lisandro Martínez recibió con tiempo, levantó la mirada y encontró a Lionel Messi atacando el espacio. La pelota salió limpia, con ventaja para el capitán y daño directo sobre la defensa de Cabo Verde.
Ahí apareció una asistencia precisa, más propia de un mediocampista que de un zaguero bajo presión. Su pase vertical quebró el bloque rival y provocó una ruptura de líneas que cambió el ánimo argentino. El partido seguía incómodo, pero esa jugada abrió una rendija.
La lesión que lo llevó a pensar en el retiro
El peso de esa actuación se entiende mejor al mirar hacia atrás. Lisandro venía de atravesar una rotura ligamentaria que le quitó continuidad, ritmo y certezas. Durante el proceso, el dolor físico se mezcló con preguntas duras sobre su futuro.
La recuperación dolorosa no solo puso a prueba su rodilla. También expuso una crisis personal ligada a la presión, la espera y el miedo a recaer. En ese tramo, la salud mental dejó de ser un tema lateral para convertirse en parte de su regreso.
Manchester United dejó dudas, la selección mantuvo certezas
En Manchester United, su presente no llegaba blindado. Las lesiones cortaron ritmo y alimentaron la imagen de una temporada irregular, con apariciones dosificadas y sensaciones incompletas. El defensor no siempre pudo encadenar partidos para recuperar su mejor versión.
La mirada de Lionel Scaloni fue distinta. Pese a los pocos minutos acumulados en Inglaterra, el cuerpo técnico conservó la confianza de Scaloni y del grupo argentino. Esa fe no salió de un gesto romántico, sino de una trayectoria marcada por carácter, salida limpia y fiabilidad.
Un gol en la prórroga para sostener a la campeona
Cuando la prórroga empezó a pesar, Argentina necesitaba algo más que paciencia. Lisandro Martínez atacó el área y firmó el 3-2 con un gol decisivo, justo en una prórroga tensa que amenazaba con quebrar a la campeona.
Su festejo condensó meses de dudas, rehabilitación y silencio competitivo. Más allá del remate, ofreció liderazgo defensivo y empujó la reacción albiceleste desde una zona inesperada. Para un futbolista que pensó en dejarlo, esa aparición tuvo valor deportivo y simbólico.