El Mundial de Clubes debía dejar el ruido en segundo plano. Pero Barça y Real Madrid han llevado otra vez su rivalidad a la UEFA, con una tensión institucional visible.
La réplica de Joan Laporta no sonó defensiva, sino calculada. El presidente azulgrana rechazó el dosier madridista sobre el caso Negreira, habló de falta de pruebas y devolvió el golpe hacia el Bernabéu. La disputa ya desborda al fútbol español, mezcla tribunales, despachos y relato público, con el Mundial como fondo incómodo. Sin tregua.
Laporta responde al dosier blanco ante la UEFA
No se saldrán con la suya. Sabemos lo que piensa la UEFA de este asunto y no se saldrán con la suya.
Joan Laporta, presidente del FC Barcelona
Laporta replicó al Real Madrid desde el Spotify Camp Nou, en plena tensión por el caso Negreira. Según Mundo Deportivo, el club blanco trasladó una denuncia ante la UEFA con un dosier madridista de 500 páginas para pedir sanciones europeas contra el Barça. La respuesta azulgrana fue seca y el presidente habló de “rabieta”, convirtiendo el cruce en un desafío institucional.
El pulso institucional salta del caso Negreira al Bernabéu
Nosotros hemos aportado las pruebas dentro del procedimiento. Las partes contrarias no han aportado nada.
Joan Laporta, presidente del FC Barcelona
El choque salió del expediente y apuntó al poder blanco fuera del césped. Laporta relacionó la ofensiva del Real Madrid con problemas internos que, a su juicio, incomodan a Florentino Pérez: las obras y usos del Santiago Bernabéu, los aparcamientos y la falta de música en el estadio. También insinuó temor a una futura sociedad anónima, lectura que eleva la disputa del plano deportivo al político.
La batalla judicial agrava una relación ya rota
La relación entre ambos clubes llega muy deteriorada, con el caso Negreira como fondo y la UEFA observando el ruido. En el Barça sostienen que el proceso judicial marcará el recorrido real del asunto, mientras rechazan las acusaciones de Pérez sobre 14 Ligas supuestamente robadas.
El pulso ya no se libra solo en comunicados o entrevistas. La entidad catalana reclama pruebas concretas a sus adversarios y mantiene abiertas posibles acciones legales si Florentino Pérez no rectifica. Cada frase pública ensancha una brecha que parecía difícil de cerrar.