Argentina aterriza en el Mundial 2026 con el brillo del campeón y una sombra médica difícil de disimular. La rodilla de Nico Paz, talento seguido por Scaloni, instala una preocupación argentina que altera el ánimo del plantel.
El margen para decidir será estrecho, porque Argelia prepara un bloque capaz de castigar cualquier pérdida entre líneas. Sin él, el debut mundialista perdería pausa y pase filtrado en un duelo en Kansas City de presión creciente para el propio Scaloni.
Scaloni sigue de cerca la rodilla del joven mediapunta
La noticia cayó en la concentración argentina como un golpe seco, justo cuando Lionel Scaloni afinaba variantes para el debut mundialista ante Argelia. El cuerpo técnico observa la lesión de rodilla de Nico Paz con cautela, sin acelerar plazos ni alimentar certezas prematuras.
En el vestuario esperan un parte médico más preciso antes de decidir. A sus 21 años, el mediapunta de Como ofrecía pase entre líneas, pausa y último toque; por eso su evolución diaria marcará si puede competir o si el DT deberá mover el tablero.
Argelia mide el impacto de una baja en la creación argentina
Del lado argelino, la posible ausencia se lee como una pista táctica, no como una garantía. Sin Paz, Argentina perdería un perfil capaz de acelerar la creación ofensiva desde la mediapunta y de conectar a los delanteros con ventaja.
El análisis rival apunta a cerrar pasillos interiores y forzar ataques por fuera. Entre las bajas argentinas que puedan aparecer, esta tendría un peso técnico concreto; Argelia podría ajustar su plan de partido, presionar la salida y discutir la pelota con más atrevimiento.