El Barça observa su ataque con una mezcla de calma y vértigo. Lewandowski sigue marcando jerarquía, Flick afina alternativas y la cantera vuelve a asomar con fuerza.
En la Ciutat Esportiva, el mercado blaugrana ya no se limita a grandes nombres, porque Hamza Abdelkarim, delantero egipcio formado en Al Ahly, empieza a aparecer en conversaciones deportivas. Si el club busca un relevo ofensivo, la ecuación mezcla salario, edad y adaptación. Mientras tanto, el futuro de Lewandowski queda abierto, con contrato hasta 2026 y una decisión que pesa mucho. Nada está cerrado.
Abdelkarim gana terreno en los planes de Flick
Hansi Flick observa el relevo de Robert Lewandowski con calma, sin encerrar al Barça en una compra inmediata. En ese mapa aparece Hamza Abdelkarim, joven delantero egipcio que ha ganado foco en la cantera del Barça tras su llegada desde Al-Ahly. Su perfil de área, móvil y agresivo, gusta al cuerpo técnico.
El club lo evaluará cuando regrese de la Copa del Mundo y durante la pretemporada azulgrana, si Flick le da minutos con el primer equipo. Su cesión acaba el 30 de junio; el Barça mantiene una opción de compra de 1,5 millones de euros más variables tras verlo marcar ante Las Palmas en semifinales, antes de la final contra el Real Madrid.
Julián Álvarez sigue en la lista si Lewandowski se va
La situación de Lewandowski marca el ritmo de la agenda culé. Si se abre una salida de Lewandowski, Flick no quiere dejar todo el peso a un talento por pulir; necesitaría un delantero contrastado, capaz de competir al máximo desde agosto y sostener noches de Champions.
Por eso Julián Álvarez conserva sitio en los informes deportivos del Barça. El argentino, asentado en el Atlético de Madrid, encaja como objetivo del mercado por su presión, remate y lectura entre centrales. La vía Abdelkarim ofrece ahorro y futuro; la de Álvarez, rendimiento inmediato si el nueve polaco cierra ciclo.