Kylian Mbappé vuelve a ocupar el foco blanco tras días de ruido, con una calma aparente que no disipa todas las preguntas. Su entrada en el once titular reordena el debate.
El pulso con Arbeloa dejó una huella incómoda, pero el césped responde. En el Real Madrid, cada gesto pesa cuando la carrera por el Pichichi y el horizonte mundialista se cruzan, mientras la tensión en el vestuario asoma ya tras lo dicho en la zona mixta. Golpe seco.
El regreso al once sostiene su carrera por el Pichichi
El foco vuelve al césped después del pulso con Arbeloa. Mbappé recuperó plaza en el once del Real Madrid y respondió con fútbol, no con ruido; atacó espacios, atrajo marcas y dejó un pase decisivo para Vinicius Jr que reforzó su autoridad en el área.
Su vuelta cambia la lectura del tramo final de temporada. El francés mantiene viva la pelea por el Pichichi como máximo goleador del equipo, mientras suma minutos de competición para llegar afilado al próximo compromiso blanco y a una Copa del Mundo que ya aparece en su horizonte competitivo.