Neymar volvió a tensar el pulso de Brasil antes del Mundial. Su nombre apuntaba a la lista oficial, con el peso de una posible última cita mundial sobre cada entrenamiento.
El diagnóstico calmó al vestuario, pero no devolvió del todo la calma. El edema en el gemelo, detectado en Santos, obliga a medir la preparación física sin dramatismos, mientras Carlo Ancelotti mira de cerca la convocatoria de Brasil. Cinco a diez días de pausa, y una pregunta seca.
Un edema en el gemelo enciende las alarmas en Santos
Neymar, de 34 años, volvió a parar en Santos por un edema en el gemelo, un aviso incómodo a las puertas de la Copa del Mundo 2026. El club lo trata como una lesión en el gemelo detectada tras molestias durante la preparación.
La noticia golpeó el ambiente del Peixe, que ya medía sus cargas antes de una agenda exigente. Según el parte interno, la molestia apareció en un entrenamiento de Santos y lo dejó fuera de la Copa Sudamericana, sin choque aparatoso, aunque con dolor suficiente para frenarlo.
La Seleção respira mientras Ancelotti espera a su número 10
En la CBF, el parte transmitido desde Santos abrió una ventana de alivio para Carlo Ancelotti. La previsión, de 5 a 10 días, apunta a una baja corta, siempre bajo control del cuerpo médico.
El técnico italiano lo había recuperado para su lista después de exigirle más rigor físico y táctico. Si la evolución no se tuerce, el regreso a la concentración llegaría la próxima semana, manteniendo vivo el sueño mundialista de Neymar con Brasil.