Álvaro Arbeloa apareció con el gesto sereno, pero el ambiente pedía algo más que calma. En su conferencia de prensa, el técnico del Real Madrid puso un dique verbal ante una polémica que rozaba ya a Valverde y Tchouaméni.
La víspera traía preguntas incómodas y un vestuario bajo lupa. Su respaldo llegó antes del Clásico, justo cuando la tensión interna amenazaba con deformar el relato deportivo. No hubo rodeos ni medias tintas: los señaló como comprometidos, útiles y dentro del grupo. Punto.
Un mensaje de respaldo en medio de la tensión del vestuario
En la previa del Clásico, Álvaro Arbeloa intervino para enfriar una polémica que había crecido tras el episodio entre Federico Valverde y Aurélien Tchouameni. El asunto, nacido de un supuesto altercado en el entrenamiento, derivó en una sanción interna y agitó el debate alrededor del equipo.
Arbeloa evitó señalar a los dos centrocampistas y rebajó el ruido antes de medirse al Barça. Su mensaje buscó proteger al grupo dentro del vestuario blanco, marcar límites y recalcar el compromiso con el club, dejando la disciplina en manos del Real Madrid y cerrando la discusión pública.
No voy a crucificarles públicamente, porque no se lo merecen.
Álvaro Arbeloa
Es mentira decir que no son profesionales o que me han faltado al respeto.
Álvaro Arbeloa