La eliminatoria europea aprieta al Real Madrid en el momento más delicado. A pocos días de la ida, el regreso de Militao coincide con la baja de Mendy y reabre dudas atrás.
La alarma no cambia el cartel del choque. En unos cuartos de final, con un duelo en el Bernabéu sometido a máxima exigencia competitiva, cualquier cambio en la defensa modifica alturas, coberturas y hasta la forma de atacar, y pesa más de verdad
Una zaga reforzada en el centro, debilitada en la izquierda
La defensa del Real Madrid cambia de forma justo antes de la ida ante el Bayern en el Bernabéu. En ese panorama, el regreso de Militao devuelve una pieza de jerarquía al eje y abre la puerta a una pareja con Rüdiger para sostener el área con más firmeza.
- Militão refuerza el eje de la zaga.
- Mendy apunta a perderse la ida.
- El ajuste recae sobre la banda izquierda.
La noticia menos amable llega por el flanco. Ferland Mendy arrastra una baja por isquiotibiales y su ausencia deja expuesto el costado izquierdo, donde el cuerpo técnico estudia cómo repartir ayudas y alturas para que la línea no pierda equilibrio en un duelo de máxima exigencia.
Arbeloa sopesa los laterales frente al poder ofensivo del Bayern
Arbeloa afina la defensa de cara al pulso con el Bayern y todavía mantiene abierta una decisión que puede marcar el guion del partido. La duda en el lateral derecho enfrenta el pie largo de Alexander-Arnold con la experiencia de Carvajal, más curtido para cerrar espacios y medir los tiempos.
En la otra banda, Carreras aparece como una solución posible si Mendy no llega. Todo se valora bajo la amenaza de Kane y la movilidad del tridente bávaro, capaz de castigar por fuera y por dentro cuando la presión rival llega medio segundo tarde.
