River Plate ya llevó el Monumental a cifras récord y no piensa frenar. Mientras el estadio gana peso en Sudamérica, en Núñez empieza a tomar forma una idea mucho más ambiciosa.
No se trata solo de sumar butacas o cubrir tribunas. La apuesta combina la modernización del estadio, un proyecto en Núñez con sello multipropósito y una obra de gran escala cercana a los 100 millones de dólares, inspirada en recursos ya vistos en el Tottenham Hotspur Stadium, con la mira puesta en explotar el recinto durante todo el año. Y sin pausa.
Más capacidad, techo y un estadio pensado para varios usos
River evalúa una nueva etapa para el Monumental en Núñez, con foco en ampliar usos y mejorar la comodidad del público. El proyecto prevé techo para tribunas y un aforo superior para acercarse a las 100 mil ubicaciones. La hoja de ruta incluye estos frentes.
- cubrir sectores amplios de las gradas
- adaptar la operación para recitales
- mejorar accesos y servicios en días de alta demanda
La reforma busca facilitar recitales y otros eventos masivos sin alterar la agenda deportiva. A la vez, el club quiere sostener su perfil de sede mundialista 2030, ya que FIFA valora estadios cubiertos para partidos de mayor rango.
Del Skywalk de Tottenham a Núñez, una atracción para mirar el estadio desde arriba
La idea toma como referencia al Tottenham Hotspur Stadium, cuyo Skywalk convirtió al techo en un recorrido turístico. En Núñez se estudia un paseo sobre la cubierta que sume una experiencia para hinchas más allá del día de partido.
El recorrido por el techo puede funcionar aun sin fútbol y darle al Monumental una visita distinta durante toda la semana.
TyC Sports señaló que la firma que intervino en el estadio inglés participa también en el proyecto de River. Desde esa altura, el visitante tendría una vista panorámica urbana sobre el barrio, el club y el campo de juego.
¿De dónde saldrá el dinero para una obra de 100 millones de dólares?
La obra se calcula en 100 millones de dólares y River estudia varias vías para cubrirla sin desarmar otras áreas. Entre ellas figuran préstamos internacionales y la decisión de no tocar el presupuesto del plantel.
Otra parte del esquema apunta a ingresos comerciales ligados al estadio y a sus sectores de hospitalidad. Allí aparecen un acuerdo de naming rights y la venta de butacas premium anticipadas, fórmula que River ya usó en fases previas del Monumental.
