A horas del pulso con el City, una frase de Álvaro Arbeloa ha reabierto una pregunta que no desaparece en el Real Madrid. Él la aparta, pero el murmullo sigue creciendo.
Su respuesta sonó limpia, casi fría, porque el calendario no deja espacio para desvíos y el club se juega parte del tono de la temporada. En la rueda de prensa previa, al hablar de la continuidad en el banquillo, remitió todo a los octavos de Champions y dejó una sensación extraña, como si cualquier balance debiera esperar, aunque nadie quiera esperar.
Arbeloa rebaja el ruido y se centra en la eliminatoria ante el Manchester City
En la víspera del viaje a Inglaterra, Álvaro Arbeloa dejó claro en Valdebebas que su cabeza está en el próximo compromiso europeo del Real Madrid. Sereno ante las preguntas sobre su porvenir, transmitió un mensaje de tranquilidad al vestuario y al entorno. Su comparecencia del lunes dejó tres referencias concretas.
- Compareció el lunes antes del desplazamiento a Inglaterra.
- El martes afronta la vuelta ante el Manchester City.
- Su vínculo con el club se extiende hasta junio de 2027.
No pienso en eso.
Álvaro Arbeloa
Ya con el viaje previsto para Manchester, insistió en que solo mira al césped y al trabajo diario. Para Arbeloa, la eliminatoria ante el City exige foco total y esa línea refuerza la confianza del entrenador, pese a tener contrato hasta 2027, hasta junio, con el club blanco.
El 3-0 de la ida y la presión liguera ponen al técnico bajo examen
El 3-0 logrado en la ida frente al Manchester City da aire, pero no cierra el debate alrededor del banquillo. Esa ventaja del partido de ida obliga ahora al Real Madrid a confirmar en Inglaterra una superioridad que alivie las dudas.
A la vez, la Liga aprieta. El pulso con Barcelona, con cuatro puntos de diferencia, reduce el margen en la clasificación y convierte cada resultado inmediato, entre Europa y el liderato en España, en una prueba directa para Arbeloa.
