Joan Laporta volvió a hablar cuando el club busca calma y la grada sospecha que nada está cerrado. En la campaña electoral blaugrana, cada explicación pesa más que antes ya.
La entrevista no separa política y vestuario, porque la salida al PSG de Dro Fernández reabre un episodio incómodo. Y cuando esa herida salpica a la presidencia del Barça, el relato deja de ser simple, apunta a responsabilidades externas y retrata una lucha por el mando que sigue abierta.
Las palabras de Laporta y el foco sobre el entorno de Dro Fernández
Este viernes, durante su intervención en Jijantes, Joan Laporta retomó un asunto incómodo para el Barça y lo hizo con un tono áspero, marcado por la campaña electoral que atraviesa el club.
Ahí situó la discusión en las declaraciones de Laporta, pero sobre todo en el entorno del canterano, al que señaló por una salida al PSG cocinada en pleno mercado de fichajes y presentada desde dentro como un episodio difícil de digerir.
Una salida que el Barça vive como una herida interna
La operación se cerró con Dro Fernández, de 18 años, camino de París por unos 8 millones de euros, una cifra que en el Barça no alivió la sensación de pérdida. Dentro del club se le veía como talento de La Masia ; por eso, el traspaso a París dejó malestar en el vestuario y reforzó la idea de que la apuesta del PSG fue directa y rápida.
La salida de Dro es una traición por parte de su agente, Iván de la Peña. Fue una vergüenza y una puñalada por la espalda.
Joan Laporta
Qué argumentos expone el presidente para señalar al agente
Laporta cargó contra la persona que condujo la salida y eligió palabras duras, con una acusación de deslealtad que también tiene lectura electoral. Sin buscar matices, apuntó al agente Iván de la Peña, trazó una comparación con Jorge Mendes por el caso de Lamine Yamal y cerró su mensaje del presidente con un tono pensado para fijar responsabilidades ante el socio.
- Sostuvo que el entorno del jugador no fue claro con el Barça.
- Recordó que el club abrió la puerta por el pasado azulgrana de De la Peña.
- Puso el ejemplo de Lamine Yamal para oponer dos maneras de actuar.
- Convirtió la salida en un argumento de campaña al hablar de lealtad y gestión.
Si Jorge Mendes hubiera representado a Dro, esto no habría pasado.
Joan Laporta
El malestar de Flick y la relación institucional con el PSG
Con Flick en el centro del malestar deportivo, Laporta trató de separar la decepción por la pérdida del futbolista de la relación que el Barça mantiene con el club parisino.
Ese equilibrio apareció cuando habló del malestar de Flick, defendió la relación entre clubes y recordó que hubo una cláusula no activada, una precisión que encaja con el discurso institucional que busca bajar la temperatura frente al PSG sin borrar la irritación interna.
Entre el enfado del técnico y el mensaje de calma hacia París
La lectura del técnico fue simple : veía sitio para el joven y no escondió su disgusto por cómo se resolvió el movimiento. Laporta admitió que había oportunidades en el primer equipo, habló de la decepción del técnico y, a la vez, remarcó la buena sintonía con París al precisar que la cláusula no se ejecutó.
A tener en cuenta : Laporta situó la salida de Dro Fernández, de 18 años, en unos 8 millones de euros y subrayó que no se activó la cláusula.
Un episodio incómodo en plena carrera por la presidencia
Todo esto estalló cuando la campaña ya aprieta y cada declaración del presidente se mide con lupa por socios y rivales. El caso alimenta la carrera por la presidencia, multiplica su impacto mediático y reabre un debate interno sobre la gestión de la cantera, la fuerza de los agentes y el modo en que el club responde ante el PSG.
