Durante años, Denis Cheryshev convivió con una idea que no se borra tan fácil tras salir de un grande. Con el tiempo, aquel remordimiento de Cheryshev dejó de sonar a nostalgia.
No fue una salida por el conflicto, sino por el cálculo de llegar con continuidad al torneo. Esa decisión antes de la Euro cerró su paso por el Real Madrid justo cuando Zidane contemplaba retenerlo en la plantilla, una opción menor para un extremo por las lesiones y la falta de minutos. A distancia, el error sigue ahí. Y punto.
La presión de Rusia lo empujó hacia Valencia
En Sports.ru, Denis Cheryshev recordó que la llamada desde Moscú cambió su hoja de ruta en 2016. No quería llegar a junio sin continuidad y, lejos del foco blanco, entendió que su sitio pasaba por una salida breve. Por eso aceptó la cesión al Valencia, con la mira puesta en recuperar ritmo.
- El movimiento se cerró en 2016, antes de la fase final en Francia.
- La falta de presencia en el Real Madrid condicionó su decisión.
- Rusia le exigía continuidad para entrar en la lista del torneo.
¡Qué idiota fui!
Denis Cheryshev
El aviso del técnico ruso Leonid Slutski fue directo y dejó poco margen. Sin minutos de juego, peligraba la convocatoria con Rusia para la Eurocopa 2016; años más tarde, él mismo resumió aquel giro con una mueca amarga y una confesión durísima durante aquel invierno blanco.
Cuando Zidane le pidió quedarse en Madrid
Tras brillar en el Villarreal durante 2014-2015 y perder sitio con Rafa Benítez, el extremo regresó al Real Madrid justo cuando Zinedine Zidane asumió el mando. En Valdebebas hubo una charla con Zidane serena, sin promesas grandilocuentes, pero sí con una idea clara sobre su papel.
El francés le habló sin rodeos. No garantizaba titularidad, aunque sí una promesa de minutos razonable si aceptaba pelear por el regreso al Bernabéu; Cheryshev, presionado por Rusia, eligió Valencia y luego admitió que se equivocó.
