Los premios individuales alimentan rivalidades entre delanteros y, a veces, titulares que corren más que las comprobaciones. José Mourinho entrenó a Harry Kane en el Tottenham, un vínculo real entre tantas conjeturas.
Con ese antecedente, una felicitación atribuida al técnico suena convincente, aunque todavía exige pruebas. La supuesta victoria de Kane en el Balón de Oro y el segundo puesto de Mbappé no figuran entre los hechos verificados. También pide precisión el récord goleador atribuido al francés en los Mundiales. Ahí termina la certeza.
El reconocimiento a Kane y el récord mundialista de Mbappé
El lunes, en Londres, Harry Kane superó por un estrecho margen a Kylian Mbappé en la votación del Balón de Oro. José Mourinho, entrenador del Real Madrid, respaldó al francés en su comparecencia del sábado : los 10 tantos en el Mundial de 2026 elevaron a 22 su récord goleador en los Mundiales, repartido entre 2018, 2022 y 2026.
Sus cifras alimentaron la comparación. Mbappé marcó 25 tantos en la Liga española y 15 goles en la Champions, frente a los 14 de Kane. Mourinho felicitó al capitán de Inglaterra, pese a la frustración por Mbappé : dirigió al delantero en su etapa en Tottenham, de noviembre de 2019 a abril de 2021.
«Tuve el privilegio de trabajar con Harry. Es un gran jugador, un gran profesional y una persona extraordinaria. Pese a la frustración de no haber visto ganar a mi jugador, debo ser sincero y decir que estoy muy feliz por Harry».
José Mourinho
«Cada año hay un Balón de Oro. Pero solo hay un mejor jugador en la historia de los Mundiales. Es algo absolutamente único. Y Kylian es único».
José Mourinho
Mourinho se sorprende por el undécimo puesto de Bellingham
El sábado, la conversación pasó al resto de la votación. Al repasar los resultados del Balón de Oro, Mourinho se detuvo en el undécimo puesto de Jude Bellingham, futbolista del Real Madrid; entre las posiciones anunciadas, esa fue la que más le llamó la atención.
Ante la prensa, el portugués, de 63 años, no quiso extenderse sobre esa clasificación. La respuesta dejó traslucir la sorpresa del técnico : «Undécimo. Sin comentarios. Lo dejamos ahí». Mourinho se limitó a señalar el puesto que le había sorprendido, sin explicar las razones de su reacción.