Las palabras atribuidas a Kylian Mbappé encendieron el malestar entre los aficionados chinos y situaron al Real Madrid ante una crisis inesperada. Tras horas de tensión con China, llegaron las disculpas.
La reacción no se limitó al futbolista y acabó alcanzando a la entidad blanca. Ante la polémica de Mbappé, el club buscó frenar el malestar de los aficionados chinos. Para hacerlo, el Madrid difundió un comunicado oficial en el que pedía perdón y expresaba respeto por ese público. Las retransmisiones de La Liga y los acuerdos comerciales en Asia seguían bajo presión.
El club se suma a las disculpas de Mbappé
El 28 de octubre de 2026, el Real Madrid habló tras las declaraciones de Kylian Mbappé, que habían provocado varias horas de tensión con China. Después de las disculpas del futbolista y de Javier Tebas, presidente de La Liga, el club hizo públicas sus disculpas al pueblo chino mediante un comunicado.
El comunicado expresó un profundo respeto por la historia, la cultura y los ciudadanos de China, incluidos los aficionados madridistas. Al invocar el respeto entre culturas, el club afirmó su deseo de estrechar la amistad con el país. Pretendía así rebajar una polémica de dimensión diplomática, sin presentar sus palabras como prueba de reconciliación.
El Real Madrid CF desea presentar sus disculpas […] por cualquier inconveniente causado por las recientes declaraciones de nuestro jugador Kylian Mbappé. Nuestro club expresa un profundo respeto por China, su historia, su cultura y sus ciudadanos.
Real Madrid CF, traducción del comunicado
Las transmisiones de La Liga y los acuerdos comerciales en juego
La tensión alcanzó las pantallas chinas. Tras negarse a continuar las conversaciones, China Media Group dejó abierta la amenaza de una suspensión prolongada de las retransmisiones de La Liga en China. La incertidumbre sobre los derechos de transmisión extendió al fútbol televisado la controversia causada por las declaraciones de Kylian Mbappé.
Las disculpas oficiales no aseguraron la continuidad de esas emisiones. El Real Madrid pretende conservar la confianza de sus patrocinadores chinos y reabrir el diálogo con la televisión estatal CCTV, mientras protege su imagen en el mercado asiático. Por ahora, no hay confirmación de que las relaciones comerciales o las retransmisiones estén normalizadas.