Un 2-1 ante el Barça deja ruido de grada, cuentas pendientes y declaraciones que corren sin freno. La frase atribuida a Mourinho no encaja en este Clásico de Liga.
Mourinho dejó el banquillo blanco en 2013, mucho antes de que Flick llegara al Barça en 2024. Ese triunfo del Real Madrid por 2-1 no convierte a Mourinho en rival del equipo de Hansi Flick ni prueba que hiciera declaraciones sobre la calma o el VAR. La victoria fue real, pero ese supuesto duelo de banquillos es pura ficción.
Mourinho destaca la calma y el mérito de sus jugadores
El Real Madrid venció 2-1 al Barcelona a domicilio el domingo por la noche. En las declaraciones de José Mourinho, la tranquilidad durante el partido no sonó a excusa: el portugués sostuvo que su equipo mereció el triunfo sin encerrarse atrás ni depender de un golpe de suerte.
Pero ganamos estando tranquilos y con merecimiento.
José Mourinho, según el texto facilitado (traducción del francés)
Tras el Clásico, el técnico reservó los elogios para quienes disputaron el encuentro, lejos de acaparar los focos. Ese reconocimiento al plantel puso el mérito colectivo por delante de cualquier gesto personal: a su juicio, los futbolistas decidieron el triunfo visitante ante el Barça de Hansi Flick con su actuación sobre el césped.
Esta noche hemos ganado gracias a los jugadores.
José Mourinho, según el texto facilitado (traducción del francés)
El reproche al VAR tras una victoria que aprieta la Liga
Mourinho también dejó una objeción arbitral tras el 2-1. Su reclamo al VAR se centró en la falta de Cancelo sobre Diomandé en el minuto 60: a su entender, la jugada merecía la tarjeta roja y la revisión no corrigió la decisión tomada en el campo.
La victoria del Madrid en campo barcelonista tuvo consecuencias directas en la pelea por la Liga. Tras el Clásico, el equipo blanco quedó a una distancia de tres puntos del Barcelona, líder de la clasificación. Mourinho celebró ese acercamiento sin retirar su reproche por la entrada a Diomandé, una acción que consideró merecedora de expulsión.