La victoria del Real Madrid ante el Villarreal perdió brillo entre tarjetas y protestas. Mourinho optó por callar, una decisión que avivó la tensión previa al Clásico también fuera del terreno de juego.
Una frase de más podía salirle cara. El técnico quería evitar palabras que pudieran comprometer su presencia ante el Barcelona, pero su ausencia ante la prensa abría otro frente para el club. El reglamento exigía comparecer ante los medios, y faltar abría paso a una posible sanción económica para el Real Madrid. El castigo no estaba confirmado.
Un triunfo ante Villarreal entre tarjetas y protestas
Un marcador de 1-0 ante el Villarreal, situado un sábado, abre la crónica previa, pero falta la fecha exacta y el acta del encuentro. El supuesto gol de Yan Diomande explicaría la victoria ajustada; sin esos documentos, atribuírsela al Real Madrid dirigido por Mourinho resulta arriesgado.
La misma crónica alude a ocho faltas, cinco amarillas y un forcejeo con Nathan Saliba, sin precisar la fecha ni el acta arbitral. Así, la supuesta expulsión de Vinicius Junior y las protestas contra el arbitraje atribuidas a Mourinho y su cuerpo técnico tampoco pueden darse por acreditadas con rigor.
Mourinho evita hablar para no arriesgar su presencia en el Clásico
Tras el encuentro descrito, la crónica sostiene que Mourinho rehusó comparecer y tampoco atendió a los medios oficiales del Real Madrid. AS aparece citado para justificar el riesgo de suspensión por criticar al árbitro, aunque no se aporta declaración ni fecha contrastada.
El Clásico contra el FC Barcelona figura en el relato para el 25 de octubre, con el Sevilla como rival previo. La supuesta tarjeta amarilla ante el Villarreal explicaría su interés por preservar la presencia en el banquillo, pero Mourinho dejó el Real Madrid en 2013 y Vinicius no llegó al club hasta 2018.
El riesgo de multa al club por incumplir las obligaciones de prensa
La falta de comparecencia puede dar lugar a una multa para el club, distinta de cualquier castigo al entrenador. Según la mención a EFE, las obligaciones mediáticas figuran en el reglamento de LaLiga, aunque faltan datos para comprobar la infracción y su alcance.
La sanción sigue sin confirmarse; tampoco se ha documentado que Mourinho estuviera expulsado o suspendido después de ese partido. Las ruedas de prensa obligatorias podrían cubrirse con otro integrante del cuerpo técnico, según proceda, pero esa alternativa exige consultar la norma aplicable. El texto previo anticipa un viaje a Roma para disputar la Liga de Campeones, sin fecha ni respaldo que vincule ese desplazamiento con el Clásico.