En 2001, el Real Madrid rompió el techo del mercado de traspasos. El fichaje de Zidane superó los 70 millones de euros, una cifra sin precedentes en el fútbol europeo entonces.
La negociación tenía una dimensión menos visible. Según la prensa italiana de la época, la preferencia de su esposa por vivir en España pesó en la salida de la Juventus, junto al deseo del francés de afrontar un desafío deportivo. Los despachos no lo decidían todo.
La preferencia de Véronique por España
En junio de 2001, la prensa italiana situó a Véronique Zidane en el relato de la salida del francés. Su preferencia por España, donde la pareja tenía una casa, pesaba tras cinco temporadas de su marido en la Juventus turinesa.
El club aún esperaba retenerlo. Pero aquella decisión familiar quedaba fuera del alcance de sus dirigentes, según la frase atribuida a uno de ellos. No explica por sí sola el traspaso. Veinticinco años después, la anécdota sigue ligada a una operación con razones deportivas propias.
«No tengo autoridad sobre su esposa…»
Un dirigente de la Juventus no identificado en la fuente
Zidane buscaba otro desafío y el Madrid pagó una cifra récord
Zidane también tenía razones futbolísticas para marcharse. Años después explicó que consideraba cumplida su etapa en la Juventus y buscaba un nuevo desafío deportivo fuera de Turín. El Real Madrid atraía especialmente al ganador del Balón de Oro de 1998, cuyo fichaje exigió una inversión de Florentino Pérez superior a 70 millones de euros.
La operación se concretó en 2001. Aquella cifra estableció un récord mundial de transferencias, por encima de cualquier operación anterior registrada. La Juventus destinó parte del dinero a la renovación del plantel turinés, mientras el mediocampista francés iniciaba la etapa que había elegido por motivos deportivos y familiares.