Roberto Carlos vuelve a ocupar titulares por una razón ajena al césped. Según La Gazzetta dello Sport, la fortuna estimada del brasileño, cifrada en 160 millones de euros, habría quedado reducida casi a cenizas.
La pérdida alcanzaría el 99 % de su patrimonio. Ni los ingresos de su carrera habrían logrado protegerlo de los problemas económicos que atribuye a personas de su entorno. Campeón mundial en 2002, el exfutbolista describe un derrumbe financiero tan fulminante como opuesto a sus noches de gloria. Ya se había esfumado todo.
Los documentos que revelaron la magnitud de la pérdida
Roberto Carlos situó el episodio durante una intervención pública recogida por La Gazzetta dello Sport. En el Portugal Football Summit, explicó que se había acostado el jueves a medianoche sin sospechar nada y que, al despertar el viernes, recibió unos documentos administrativos cuya existencia desconocía. Aquella entrega desencadenó el descubrimiento de las pérdidas y le mostró de golpe la dimensión del desastre financiero.
«El jueves por la noche me acosté a medianoche y el viernes por la mañana recibí documentos que desconocía por completo. En ese momento descubrí que había perdido toda mi historia».
Roberto Carlos
El brasileño responsabiliza a su exagente y a familiares
El exjugador presentó su versión como un testimonio personal, no como una resolución judicial ni como hechos acreditados. Sus acusaciones contra su exagente alcanzan también a integrantes de su entorno familiar, a quienes atribuye haber vaciado su cuenta bancaria. Roberto Carlos relacionó esa actuación con la pérdida del patrimonio acumulado : el 99 % de una fortuna estimada en 160 millones de euros.
«Tuve problemas graves con personas que vaciaron por completo mis fondos. Mi antiguo representante y miembros de mi propia familia estuvieron detrás; por eso perdí el 99 % de cuanto había reunido durante mi carrera».
Roberto Carlos
La advertencia del campeón del mundo a los más jóvenes
El brasileño convirtió su experiencia en una advertencia dirigida a los futbolistas jóvenes. Tras reconocer descuidos en la gestión de sus ingresos, defendió una mayor protección del patrimonio y pidió supervisar las decisiones delegadas. El campeón del mundo con Brasil en 2002 insistió en aprender de sus errores antes de confiar bienes y ahorros a terceros.
Su trayectoria posterior al fútbol mantiene un vínculo directo con el deporte. Entre sus proyectos tras el retiro figuraron ejercer como director deportivo y colaborar con diversas marcas; hoy representa al Real Madrid como embajador. Con 125 partidos internacionales, Roberto Carlos presenta su caso como una lección práctica para quienes empiezan a construir una fortuna.