El Barça persigue una copa que no levanta desde 2015, una ausencia demasiado larga para un club acostumbrado a medirse con la élite. Las declaraciones de Raphinha reabren esa herida sin esconder sus causas.
El brasileño sostiene que el vestuario ha crecido tras aprender a competir al límite. Su ambición europea nace de esa madurez, capaz de inclinar eliminatorias cuando el margen desaparece. Porque la sequía en la Champions no terminará con promesas ni escudos. Solo vale ganar.
La herida del Inter y el peso de la inexperiencia
En su entrevista con The Guardian, Raphinha recordó el golpe sufrido por el Barcelona en 2025. La semifinal ante el Inter quedó como su recuerdo europeo más amargo, pues el equipo estuvo muy cerca de disputar la final. Para el brasileño, aquel dolor de la eliminación superó cualquier decepción anterior.
La semifinal contra el Inter en 2025 fue la eliminación más dolorosa.
Raphinha, en The Guardian
Su análisis fue más allá del resultado. Raphinha admitió que la juventud del vestuario y la falta de experiencia condicionaron la lectura de ciertos tramos. Según explicó, al Barça le faltó madurez para proteger ventajas y responder con calma en los momentos decisivos, una carencia que terminó castigándolo ante el Inter.
Nos faltó madurez para gestionar mejor los momentos decisivos de la eliminatoria.
Raphinha, en The Guardian
Raphinha ve un Barça más maduro y preparado
Raphinha percibe una evolución clara en el vestuario azulgrana. A su juicio, las experiencias acumuladas han fortalecido la madurez colectiva y permiten afrontar los partidos europeos con mayor serenidad. El brasileño confía en un grupo más preparado, capaz de aprender de sus errores sin perder ambición.
Esa confianza alimenta sus aspiraciones al título, aunque Raphinha evita presentar la Champions como una conquista asegurada. El Barça no levanta el trofeo desde 2015, una espera que refuerza el deseo del plantel. Para volver a ganarlo, sostiene que deberán mantener la mentalidad y competir con madurez.