Las grandes alianzas deportivas no siempre nacen bajo los focos. La amistad entre Zidane y Bettoni empezó cuando los dos eran jóvenes futbolistas, lejos todavía de los títulos y del banquillo madridista.
Su complicidad se templó con la convivencia diaria. En la cantera del AS Cannes, compartieron noches marcadas por una costumbre modesta que afianzó su vínculo desde la adolescencia, capaz de sobrevivir a caminos separados. Después, esa confianza los reunió en el Real Madrid durante tres Champions consecutivas. Todo empezó.
Los baños de pies en una habitación de Cannes
David Bettoni conoció a Zinédine Zidane en 1988, cuando ambos se formaban como adolescentes en el AS Cannes. Poco habituado al ritmo diario, Bettoni sufrió ampollas por el calzado nuevo. El médico le prescribió baños de pies nocturnos, aunque la residencia Mimont no le ofrecía un lugar adecuado para cumplir el tratamiento.
Zidane resolvió el problema al abrirle cada noche su habitación con bidé, un espacio que pronto acogió largas conversaciones. Aquellos encuentros aliviaron la lejanía de la familia y la nostalgia que compartían. Procedentes de hogares modestos, los dos jóvenes forjaron una complicidad alimentada por la confianza, confidencias y solidaridad fraternal mutua.
«No estaba acostumbrado a entrenar todos los días y tenía ampollas en los pies. Debía curármelas, y Zizou era el único que tenía un bidé en su habitación. Me ofreció utilizarlo».
David Bettoni
«Son como dos hermanos. ¡Incluso más que hermanos!».
Guy Lacombe
La amistad llegó al banco del Real Madrid
Sus trayectorias avanzaron por rutas distintas, aunque la amistad nacida en Cannes nunca se rompió. Cuando Zidane inició su carrera como entrenador, recuperó a Bettoni como colaborador de máxima confianza. Ya en el Real Madrid, aquella sintonía sostuvo el trabajo del cuerpo técnico madridista.
La alianza alcanzó su cima con una hazaña inédita desde la creación de la Champions. Zidane y Bettoni celebraron tres títulos de Champions consecutivos con el club blanco, logrados en 2016, 2017 y 2018. Tras noche decisiva seguía latiendo el vínculo nacido alrededor de un bidé.